El sueño de Juan Cruz, un estudiante de 16 años que llegó de República Dominicana hace apenas un año sabiendo muy poco inglés, era el de convertirse en programador de computadoras. Ese sueño podría convertirse en realidad ahora que recibió una beca de la organización ASPIRA, de Broward. Cruz es uno de los 16 estudiantes de secundaria que se hicieron acreedores a becas de esa organización para distintos centros de estudios superiores.
``ASPIRA me abrió las puertas para poder empezar mi camino y alcanzar mis metas'', dijo Cruz la pasada semana ante una audiencia de unas 400 personas reunidas en el Signature Grand, de Davie. ``La diferencia cultural y la barrera del idioma hicieron que cada día fuera una lucha para sobrevivir. Pero gracias a la ayuda que me dio ASPIRA pude superar esas barreras''. Para Cruz, su paso por la secundaria no fue nada fácil. Sintió la discriminación y la agresividad de otros estudiantes.
Según la directora de ASPIRA Broward, Sandra Sánchez, Cruz formaba parte de un pequeño grupo de estudiantes latinos que debían enfrentar la amenaza de la violencia día a día.
``Se sentía totalmente fuera de lugar porque no entendía el idioma ni la cultura. Junto con su grupo de amigos pensaban que no iban a poder graduarse de la secundaria'', dijo Sánchez.
Cruz es una muestra de lo que hace ASPIRA en este condado. En su decimoquinta entrega de premios y becas para estudiantes, la organización, que se dedica principalmente a ayudar a jóvenes con problemas, puso especial énfasis en la necesidad de formar parte de un todo en una comunidad muchas veces dividida.
ASPIRA es una organización sin fines de lucro que funciona desde hace 50 años a nivel nacional. El capítulo de Broward nació hace 20 años como una extensión del de Miami.
``ASPIRA busca el desarrollo deliderazgo en los jóvenes. Lo hacemos en los años de formación más importantes de los muchachos como es la adolescencia, y en el momento en que son más propensos a caer en malos hábitos, como es después de la escuela'', dijo Sánchez.
Los miembros de la organización se reúnen con los estudiantes en las escuelas y centros comunitarios, para enseñarles liderazgo, hablarles de la prevención de drogas y violencia. También los ayudan a hablar correctamente en público y A resolver problemas.
Andrea Meneses, otra estudiante que se hizo acreedora a una beca para estudiar Mercadotecnia Empresarial, dijo en su testimonio que ella había ``nacido en ASPIRA''. ``Antes de formar parte de ASPIRA, yo había pasado por momentos muy duros en mi vida'', dijo Meneses.
``Me había convertido en una chica rebelde incluso antes de llegar a la adolescencia; yo era muy difícil''. Agregó que los programas de liderazgo de ASPIRA le permitieron creer que hay un futuro para ella.
ASPIRA empezó en el Bronx de Nueva York, bajo la iniciativa la puertorriqueña Antonia Pantoja, quien buscaba una solución para enfrentar la violencia estudiantil que veía en las escuelas. Pantoja quiso unir a líderes boricuas para ayudar a los jóvenes a salir del círculo vicioso en el que se encontraban.
``Fue tan exitoso en el Bronx, que de allí otros estados fueron adoptándolo'', dijo Sánchez. ``Ahora tenemos una oficina principal en Washington, D.C., y estamos en muchos estados''. Sánchez indicó que existe la necesidad de que haya más líderes hispanos en Broward.
``Y eso es lo que estamos haciendo: formando líderes'', enfatizó. Destacó que el 49 por ciento de los muchachos que reciben el apoyo de ASPIRA es hispano, y que el 51 por ciento restante es norteamericano, jamaiquino y haitiano, entre otros.
``Nuestras puertas siempre estarán abiertos para todo aquel que nos necesite'', dijo Sánchez.
